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Alonso-Schumacher, dos mundiales en uno |
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Este mundial ha sido sin duda cosa de dos. Fernando Alonso y Michael Schumacher comenzaron el campeonato como protagonistas absolutos y como principales candidadtos a hacerse con el título. Pero las tornas habían cambiado, y el habitual favorito (Michael Schumacher) había pasado a convertirse en aspirante, y el que ejercía de aspirante desde hace un par de años (Alonso), era este año el defensor del número 1. |
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| JOSÉ MIGUEL NIETO |
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08-10-2006 -10:52
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El campeonato ha tenido dos fases muy diferenciadas, marcadas por una carrera: Indianápolis. En el Gran Premio de Estados Unidos terminó un mundial y comenzó otro. El dominio absoluto de Alonso y Renault se vio truncado por la irrupción de Ferrari y Michael Schumacher, que comenzaron a remontar el vuelo hasta llegar a la situación actual.
Alonso comenzaba seguro y confiado por la autoridad con la que se proclamó campeón la pasada temporada. El asturiano demostraba en 2005 su calidad al volante de su monoplaza y afrontaba la defensa del título con la confianza de tener el coche más fiable. Los primeros grandes premios le dieron la razón: Bahrein, Malasia y Australia ponían de manifiesto la superioridad de Alonso y Renault. El asturiano abría el campeonato con victorias en Bahrein y Australia y un segundo puesto en Sepang.
Tras un pequeño paréntesis de dos carreras (Grandes Premios de San Marino y Europa), en las que la victoria fue para Schumacher, Alonso encadenó una racha impresionante, con cuatro victorias consecutivas: España, Mónaco, Reino Unido y Canadá. Todo parecía indicar que el asturiano conseguiría su segundo mundial de forma consecutiva.
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Giro radical en Indianápolis
Pero el Gran Premio de Estados Unidos supuso el punto de inflexión en la espectacular trayectoria de Alonso, que no pudo pasar en Indianápolis de la quinta posición. Su R26 iniciaría en el circuito estadounidense una racha de problemas mecánicos que le harían perder toda la ventaja obtenida hasta entonces. Schumacher ganó la carrera con autoridad, y el español sólo pudo lograr la quinta posición.
En Francia, Alonso volvía al podio, pero cada vez lo tenía más difícil para mantener la distancia con el Ferrari de Schumacher, que mejoraba progresivamente. Alemania dejaba al Kaiser a sólo once puntos de Fernando, a falta de seis carreras. El español volvió a quedarse fuera del podio en Hockenheim tras lograr la quinta posición.
Hungría, circuito predilecto de Alonso, tampoco le traería suerte esta temporada, y los problemas mecánicos del R26 seguían agudizando la crisis de la escudería del rombo. Lo único positivo fue que Schumacher tampoco terminaría la carrera, con lo que la situación continuaba igual, con un gran premio menos.
Turquía supuso un pequeño respiro para Alonso, que conseguía mantener la distancia con Schumi. Pero en Monza y Shangai, Ferrari volvía a dominar de principio a fin. Schumacher alcanzaba en el Gran Premio de China el liderato, empatado a puntos con Alonso, pero con una victoria más que el asturiano. El mundial se ponía cuesta abajo para el alemán, y muy cuesta arriba para el español.
En Japón, el mundial ha dado otro giro radical. Cuando todo parecía ir rodado para Schumacher (al que una victoria en Suzuka le daba virtualmente su octavo título), una rotura de motor le obligaba a abandonar la carrera. Alonso conseguía la victoria y retornaba al liderato en la clasificación general. Al español sólo le hace falta puntuar en Brasil para conseguir su segundo mundial. Un mundial que mantendrá su emoción hasta el último momento.
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